Hay un modo de vida que solo se entiende en el sur: días largos, luz hasta bien entrada la tarde y el mar a un paso. Esta villa de 220 m², sobre una parcela de 650 m² en Chiclana de la Frontera, está hecha exactamente para eso.
En el interior, tres dormitorios y cuatro baños; en el exterior, el verdadero protagonista: piscina, jardín y espacio de sobra para vivir fuera buena parte del año. Garaje y trastero completan una casa práctica y lista para entrar a vivir.
A pocos minutos de algunas de las mejores playas de la Costa de la Luz, combina la tranquilidad de una urbanización residencial con el clima privilegiado del sur.
Como segunda residencia o para dar el salto definitivo, una villa para disfrutar del sur durante todo el año.